Blanca Varela ganó el Premio García Lorca
El galardón es el de mayor dotación económica otorgado a la poesía escrita en lengua española. Entrega 50 mil euros (62,700 dólares). La poeta peruana Blanca Varela es una de las voces más relevantes de la poesía latinoamericana contemporánea. Nacida en Lima en 1926 -en una familia de escritores y artistas-, su poética se nutre de la convicción de que la poesía no debe utilizarse para contar lo que a uno le sucede, por lo que siempre ha huido de las alusiones directas a la realidad más inmediata, para adentrarse por caminos más trascendentales. Poeta por necesidad antes que por vanidad, rehuye de los reconocimientos, aunque el que ayer le fue concedido en la ciudad española de Granada -dotado con 62,700 dólares- seguro que le hará ilusión, como reconoció su hermana Nely. VIDA POÉTICA. Incursionó en el mundo de la poesía, allá por 1943, en la Universidad de San Marcos, a la que llegó para estudiar Letras y Educación. En esa época conoció a Javier Sologuren y a Jorge Eduardo Eielson quienes, junto con Sebastián Salazar Bondy, Washington Delgado y Carlos Germán Belli, son los principales poetas de la generación del 50, en la que se le inscribe más por edad que por afinidades. La crítica la vincula de forma más directa con César Moro y con Emilio Adolfo Westphalen -a los que ella considera sus maestros- pese a coincidir en que se trata de una escritora con un mundo y un registro propios. El mexicano Octavio Paz fue determinante en su carrera. Lo conoció en París, en 1949, cuando se instaló allí junto con el pintor Fernando de Szyszlo, con quien se casó y tuvo dos hijos. Aquí frecuentó a Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Henri Michaux y a otros. Su obra poética, recogida en Donde todo termina abre las alas, se compone de media docena de libros, desde Ese puerto existe a Luz del día, de Valses y otras confesiones a Canto Villano. Octavio Paz ha escrito sobre Varela y su obra: "Su poesía no explica ni razona. Tampoco es una confidencia. Es un signo, un conjuro frente, contra y hacia el mundo, una piedra negra tatuada por el fuego y la sal, el tiempo, la soledad. Y, también, una exploración de la propia conciencia". Fuente: EFE
Orhan Pamuk: ¿Nobel de Literatura o Política?
El Premio Nobel de Literatura 2006 es Orhan Pamuk de Turquía. ¡Qué decepción! Aunque valgan verdades, ya se veía venir. Los rumores en torno a su nombramiento eran fuertes. Más todavía por lo que vivió desde el año pasado hasta enero de este año, cuando la Justicia turca quiso juzgarlo debido a sus declaraciones. Provecho con los10 millones de coronas suecas (un millón 360 mil dólares) del premio.
En febrero de 2005, Pamuk declaró en una entrevista para el diario suizo Tages Angeizer que en Turquía fueron asesinados "30.000 kurdos y un millón de armenios". A raíz de sus declaraciones el escritor, que residía por entonces en Turquía, fue objeto de una campaña de hostigamiento que le obligó, según afirma él mismo, a dejar el país. En junio de 2005, el código penal turco incorporó un nuevo artículo -el artículo 301- según el cual el que insulte explícitamente a Turquía puede ser condenado a una pena de prisión de entre seis meses y tres años. A Pamuk le fue aplicado este artículo con carácter retroactivo, y fue procesado por las declaraciones que había realizado en febrero. El Parlamento Europeo envió observadores al juicio, y Amnistía Internacional emitió una declaración exigiendo que tanto Pamuk como las otras seis personas en espera de juicio por este motivo fuesen absueltos, y que se derogase el artículo 301. El 23 de enero de este año, el Ministro de Justicia turco promovió el archivo de la causa de acuerdo con su nuevo código penal, motivo por el cual el Tribunal de Primera Instancia de Estambul Número 2 procedió a cerrar el caso el 23 de enero de 2006. SU OBRA. Ha sido traducida a 34 idiomas, y publicada en un centenar de países distintos. Ha recibido numerosos galardones internacionales, entre ellos el premio France-Culture, en 1995; el premio al mejor libro extranjero del New York Times, en 2004 y el premio de la Paz de los libreros alemanes en 2005. Y aunque su primera novela se publicó en 1982, su obra comenzó a tener repercusión internacional con la novela El astrólogo y el sultán (Beyaz Kale, 1985), alabada por el escritor estadounidense John Updike, y alcanzó su consagración definitiva con Me llamo Rojo (Benim Adım Kırmızı , 1998), una novela que combina la narración de misterio, la historia de amor y la reflexión filosófica, ambientada en el Estambul del siglo XVI, bajo el reinado del sultán Murad III. NOBEL. Todo indica que Pamuk confluye con lo señalado por Alfred Nobel en su testamento, en el que hablaba de premiar una obra literaria que se destacara por su dirección o propósito "idealista". Pero entonces queda la duda ¿se premia al mejor escritor o al que tiene una actitud más visible (no notable) políticamente. Ya en el pasado sucedió con Borges –de ultraderecha e incluso racista- y ahora pasa con Mario Vargas Llosa. Hubiésemos preferido que -de no ser el autor de La casa verde- el ganador fuese Milan Kundera o Antonio Lobo Antunes.
Otros que quedaron el ‘bolo’ fueron el israelí Amos Oz, el poeta sirio Adonis y el polaco Ryszard Kapuscinski. La argelina Assia Djebar, los estadounidenses Joyce Carol Oates, John Updike y Philip Roth, el mexicano Carlos Fuentes y el español Juan Goytisolo.
Para otra vez será. De lo que estamos seguros es que esto no queda ahí.